Tuesday, December 16, 2008

El Ejemplo de José. Joseph´s Example


El Ejemplo de José
(Mateo 1 y 2)


Normalmente se enfatiza y destaca el ejemplo de obediencia de María en la historia del nacimiento del Señor. Sin duda, tiene un peso decisivo, pero no es menos cierto que a ello también ayuda el hecho de que Lucas, el evangelista que más detalles ofrece sobre este episodio, centre su narración en ella.

Mateo, en cambio, lo hace en José. Desde la genealogía con la que abre el evangelio lo presenta como descendiente del rey David, hecho indispensable para cumplir la profecía del linaje del Mesías.

Lo describe como un hombre justo (Mt. 1:19). Y como tal, su mayor acto de nobleza consiste en "no infamar" a María por el embarazo y "dejarla secretamente". Una conducta apreciable y que pocos contemporáneos suyos hubieran puesto en práctica. Sin embargo, para cumplir la voluntad de Dios, para tomar parte en sus planes eternos, se necesita mucho más que la propia nobleza, se necesita la intervención de Dios en nuestra vida. Y eso es justamente lo que José empieza a experimentar, pues es el Señor quien lo invita a unirse a la obra redentora en momentos cruciales. Y José, como María en la narración de Lucas, obedece sin condiciones. En Mateo 1:20, Dios le anuncia que María concebirá del Espíritu Santo, en 2:13 le advierte que Herodes quiere matar al niño y además le indica que debe viajar con su familia a Egipto, en 2:19 le comunica que Herodes ha muerto y que puede retornar, y en 2:22 recibe la indicación concreta de que reside en Galilea y no en Judea.

En todas partes estas direcciones de Dios, José debe hacer ajustes dramáticos en su vida. Ser parte de los planes de Dios implica a veces renunciar a una vida cómoda, apacible, ausente de contrariedades, e incluso-como sucede con José-andar a salto de mata, sin un programa preestablecido de mudanzas (materiales, espirituales, emocionales). O mejor, sin otro programa que el de Dios.

Cuando Dios llama a José a cumplir un rol en los primeros años de Jesús, incluyendo el periodo de gestación de María, su vida cambia drásticamente. Y desde entonces no deja de cambiar. Un hombre mas pacífico y sedentario súbitamente tiene enemigos, oposición, persecución, peligros y una vida en el mejor de los casos, errante.

Es increíble: no hay incredulidad, inseguridad ni rebeldía en José. Tampoco retrasa los planes de Dios tomando sus propias decisiones. Únicamente (lo cual, en realidad, es bastante) hace los ajustes que demanda el llamado de Dios. Obedece, siempre obedece. Y aun cuando se ejercita en la obediencia y adquiere un cierto discernimiento (es él quien percibe el peligro de regresar a Judea al enterarse de qu el hijo de Herodes gobernaba en su lugar), espera la dirección de Dios ante de tomar ninguna decisión.

No lo dice Mateo, pero es evidente que a la par que María en el relato de Lucas, José guardó todas estas cosas en su corazón.

Ricardo Ramos

Joseph´s Example
(Matthew 1 and 2)

The obedience of Mary is what is normally emphasized in the story of the birth of the Lord. Without a doubt it is very important and decisive. This is true because Luke the evangelist that gives us the most details regarding this episode centers his narration on her.

Matthew on the other hand places the emphasis on Joseph. From the genealogy that opens the gospel Joseph is presented as a descendant of king David. This is indispensable because it fulfills the prophecy regarding the lineage of the Messiah.


Matthew describes Joseph as a just man (Mt. 1:19). Being a just man his most noble act was that he didn’t want to make Mary a public example because of the pregnancy and so he planned to put her away secretly. The way Joseph acts here shows him to be a very distinguished man. He did something that very few of his contemporaries would have done. However, in order to fulfill the will of God and be part of His eternal plans, much more that noble behavior is needed. God needs to intervene in our lives. Joseph began to experience that very thing because the Lord is the one that invited Joseph to join with Him in God’s redemptive work at a crucial time. Just like Mary in Luke’s narration, Joseph obeys without any reservations and without putting any conditions.

En Matthew 1:20 God tells Joseph that Mary will conceive a son by the Holy Spirit; en 2:13 God warns him that Herod wants to kill the child and even tells him that he must flee to Egypt with the family; en 2:19 God tells Joseph that Herod has died and that it’s safe to return and in 2:22 he is told to reside in Galilee and not in Judea.

Each time that God guides Joseph, obedience to God’s call implies dramatic changes en Joseph’s life. To be part God’s plan means that at times we must reject a comfortable, peaceful life, absent of annoyances. It can even mean, (like we see in Joseph’s life) walking within one step of losing our lives, without a preestablished moving plan (materially, spiritually and emotionally speaking). Better said, being part of God’s plan means that there is no program other than God.

When God called Joseph to fulfill an important roll Jesus early life including the time of Mary’s pregnancy, his life changed dramatically. From the moment that God called him, his life never stopped being changed. A man that was peaceable and stationary suddenly became a man who had enemies, faced opposition, persecution and danger and even in the best times, a life of wandering.

Incredibly, we don’t see a lack of faith, insecurity o rebellion in Joseph. We don’t even see a delay in God’s plan because of Joseph making his own plans! The only thing we see (which in reality is quite a lot) is that Joseph makes that changes necessary due to God’s call on his life. Joseph obeys, he always obeys. Even when the act of obedience means using his own discernment (it’s Joseph that perceives the danger that would be involved in going back to Judea due to Herods son being the governor of Judea), Joseph waits for guidance from God before he makes a decision.

Matthew doesn’t say it but it’s evident that just like Mary, en the gospel of Luke, Joseph kept all of these things in his heart.

Ricardo Ramos

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